Fue sorprendido practicando la pesca, pese a tener vigente una pena de inhabilitación especial para profesión u oficio y para el ejercicio del derecho a pescar
Al investigado se le ha instruido diligencias como presunto autor de delito de quebrantamiento de condena
Los guardias civiles del SEPRONA han contado con la colaboración del Servicio de Pesca y Acuicultura de la CARM
La Guardia Civil de la Región de Murcia, en el marco del Plan Anual de Control e Inspección de Actividades Pesqueras (PACIAP) y en colaboración con el Servicio de Pesca y Acuicultura de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia (CARM), ha desarrollado la operación 'Poseidón', que ha culminado con la investigación de un vecino de Águilas, al que se le ha instruido diligencias como presunto autor de delito de quebrantamiento de condena, tras ser sorprendido realizando tareas relacionadas con la pesca, pese a tener en vigor una pena de inhabilitación especial para profesión u oficio y para el ejercicio del derecho a pescar.
La investigación se inició el pasado mes de junio, cuando los especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, mientras realizaban unas comprobaciones rutinarias en el puerto pesquero de Águilas detectaron al ahora investigado embarcado y participando en actividades desarrolladas desde embarcaciones pesqueras profesionales.
Los guardias civiles realizaron una serie de comprobaciones y constataron que sobre este pescador pesaba una sentencia firme con pena de inhabilitación especial para profesión u oficio y para el ejercicio del derecho a pescar, por lo que se estableció un servicio específico de vigilancia e inspección con el fin de comprobar las actividades que pudiera estar desarrollando.
Durante el dispositivo, los guardias civiles localizaron una red moruna, un arte tradicional de pesca profesional autorizado en la Región de Murcia, y observaron al ahora investigado realizando labores subacuáticas con equipos de buceo directamente relacionadas con la retirada y desmontaje de dicho arte de pesca profesional.
Los guardias civiles también comprobaron que parte de las citadas artes de pesca ya había sido retiradas y embarcadas, y que a bordo de la embarcación inspeccionada se encontraban varios ejemplares capturados de especies marinas.
Además, en el transcurso de la actuación se verificó que este pescador había sido trasladado desde el puerto pesquero de Águilas hasta el lugar donde se encontraba instalada la red moruna y que no figuraba enrolado entre la tripulación de la embarcación.
Las comprobaciones documentales realizadas permitieron confirmar que el investigado tenía vigente una pena de inhabilitación especial para profesión u oficio y para el ejercicio del derecho a pescar impuesta por sentencia firme. Durante la investigación, también se constató que el investigado, presuntamente, participaba de forma continuada en actividades desarrolladas desde embarcaciones profesionales.
Una vez obtenidos todos los indicios necesarios, la Guardia Civil ha localizado e investigado al sospechoso, al que se le ha instruido diligencias como presunto autor de delito de quebrantamiento de condena.
Delito de quebrantamiento de condena
El delito de quebrantamiento de condena se encuentra tipificado en el artículo 468 del Código Penal. En los supuestos de quebrantamiento de condena, la legislación prevé con carácter general la imposición de una pena de multa de doce a veinticuatro meses para quienes incumplan las prohibiciones de aproximación o de la realizar determinadas actividades dictadas en sentencia firme.
Además de las posibles penas, las sanciones económicas por pescar ilegalmente o de forma reincidente oscilan desde los 301 euros hasta superar los 300.000 euros, dependiendo de la gravedad.
El Código Penal en su artículo 334, castiga con pena de presión de 6 meses a 2 años o multa de 8 a 24 meses, y en todo caso a la inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de cazar o pescar por tiempo de 2 a 4 años quién contraviniendo las leyes u otras disposiciones de carácter general.